domingo, 2 de agosto de 2009

Ilumíname las hadas

Y llega un momento en el que el calor de una vela lo es todo
Una mezcla de olor a helado de frambuesa que ilumina esos ojos verdes.
Un quedate esta noche, y abrazame tan fuerte que no nos separen ni los suspiros.
Un quitate la camiseta que quiero acurrucarme en tu pecho.
Un no me sueltes ni en sueños que quiero viajar contigo a la velocidad de la luz.

[...]

Y amaneció... y segías al otro lado de mi almohada, con la sonrisa puesta.
Que nadie se atreva a decir que no existen pequeños milagros.
Porque tú eres el mío... sin dudarlo.

2 comentarios:

Pepet dijo...

muxas veces digo que no me gustan los sueños ermosos porque al despertar xocas con una realidad muxo mas dura y fria

debe estar bien eso de despertarte y ver que no solo en sueños ay belleza, que estos son una prolongacion de la realidad

un abrazo princesa

Ánima-en-Fuga dijo...

lo mejor de soñar contigo,
despertar y que sigas a mi lado.

perfect!